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Tal vez pocas cosas más atractivas que un frutero organizado con delicadeza, los colores vivos de las frutas y las verduras y sus diversas formas y olores atractivos que nos invitan a consumirlos como parte de una vida saludable. Sin embargo, lo que parece inofensivo y saludable, puede llegar a no serlo, pues los pesticidas, fertilizantes, fungicidas y demás productos agroindustriales hacen que estos alimentos otrora saludables, sean una verdadero veneno para la salud humana.

Consumir frutas y verduras rehidratan nuestro cuerpo, nos aportan fibra, vitaminas minerales y un sin número de beneficios que hacen tener sentido a la frase “que tu alimento sea tu medicina”, pero ¿qué pasa cuando nuestra ‘medicina’ está cargada de sustancias que sirven para matar otros seres vivos que cohabitan el planeta?, es sencillo: estamos consumiendo veneno.

No todos los vegetales son cultivados con la misma cantidad de agroquímicos que han sido analizados por estudios científicos determinando algunos de sus componentes como cancerígenos e incluso, algunos de ellos, mutagénicos.

Según la Food and Alimentation Organization (FAO), los pesticidas son necesarios para evitar las plagas, sin embargo, las plagas son la respuesta de la naturaleza a un desequilibrio en los ecosistemas, si eliminamos los depredadores, sus presas se reproducen sin control hasta el punto en el que se convierten en plagas.

Hay regiones en Latinoamérica en las que erróneamente se cree que tener un búho en cautiverio trae buena suerte. Pues bien, es todo lo contrario, porque búhos,  lechuzas, otras aves rapaces y serpientes se alimentan de ratones, sin embargo, a las aves las capturamos, a las serpientes las matamos y de esta manera estimulamos el crecimiento desbordado de las poblaciones de roedores que se convierten en una plaga para nuestras cosechas, lo que a su vez solucionamos envenenando nuestros alimentos convirtiendo esto en un círculo vicioso y venenoso.

Estos son los vegetales con mayor carga de pesticidas según una lista publicada por el Environmental Working Group (EWG) en primer lugar se encuentra la fresa (frutilla) y la lista continúa con el alimento preferido por Popeye el Marino, la espinaca, la manzana, la uva, el durazno, la cereza, la pera, el tomate, el apio, la papa y cierra la lista de los vegetales más contaminados por los venenos de los cultivos  el pimentón.

Pero también es bueno que conozcamos a los vegetales con menor cantidad de pesticidas y productos agroindustriales químicos, para saber cuáles son de nuestra preferencia si queremos elegir una vida sana alejada de las amenazas que ofrece el consumo de sustancias cancerígenas y mutagénicas.

Ostentando el honroso primer puesto entre los vegetales menos contaminados se encuentra el aguacate, una fruta que en Brasil se come con azúcar y en Colombia se prefiere con sal, ya sea dulce o salada, esta fruta es una de las más sanas, seguida en la lista por el maíz dulce, la piña, la cebolla, la papaya, el espárrago, el mango, la berenjena, el melón, el kiwi y el coliflor acompañado por su primo el brócoli.

La solución para impedir un envenenamiento silencioso y lento está en nuestros hábitos de consumo, si bien no es recomendable dejar de consumir frutas y verduras, es importantes saber cuáles tienen más y cuáles tienen menos veneno, de tal manera que prioricemos el consumo.

Lavar bien los vegetales es lo más recomendado. Estudios recientes han demostrado que el bicarbonato es una más efectiva opción para lavar y liberar de pesticidas nuestros alimentos, basta con dejar sumergidos los vegetales durante 15 minutos en una solución de agua con bicarbonato.

Pelar algunos vegetales es también recomendado, pues en la cáscara se adhieren muchos de los venenos con los que son rociados, el caso de la el pimentón y la papa y frutas como la manzana, la pera y el durazno.

Pero sin duda no hay mejor remedio para salvar dudas que cultivar nuestros propios alimentos como lechugas, tomates, cebollas y otras legumbres y frutas sobre las cuales estaremos totalmente seguros de su proveniencia.

Consumir productos orgánicos y de preferencia locales es la respuesta a un mundo globalizado que en su afán de producir más comida, a pesar de que un 30% de esta se desperdicia en todo el mundo, nos envenena día tras día con productos claramente identificados como nocivos para nuestra salud. Come sano, vive bien.

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