Comparte en:

Escorpiones o alacranes

Son muchas las especies de estos arácnidos, pero el ritual de apareamiento no varía mucho entre especies. Inicia con la búsqueda del macho quien escarba en la entrada de la caverna donde habita la hembra, un juego de escarbar y vibrar hace que la tímida novia por fin asome un poco y en ese preciso momento el macho no desperdicia oportunidad para halarla fuera de la morada.

Ya bajo la luna y la luz de las estrellas, inicia un baile fantástico, en el que se puede apreciar que la hembra no estar muy complacida, por lo cual su parejo atrapa sus pedipalpos o tenazas con las suyas, que son más grandes, y comienza algo que parecería una perfecta y romántica danza coordinada.

Si la hembra sigue retrechera, llegan las medidas extremas, el macho la tranquiliza clavando el aguijón en sus pedipalpos o en el cefalotórax, lo que podríamos llamar “cabeza”. Esas pequeñas dosis de veneno la calman hasta que se vuelve más dócil y receptiva para recibir la muestra de amor del macho y continuar con el acto sexual de reproducción.

Comentarios