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Para las comunidades fue un acto de respeto por la vida, capturar sin matar el jaguar que merodeaba por sus fincas comiéndose lo que se encontraba a su paso por puro instinto de conservación fue una osadía. El artífice de esa gran hazaña fue Jorge Alcocer Muñoz, un campesino del corregimiento de Vijagual en el municipio de Puerto Wilches Santander, que atrapó un jaguar de 110 kilos que los tenía asediados y lo entregó en una jaula de 1×50 a la Corporación Autónoma Regional de Santander CAS.

“Él nos estaba haciendo daño y nosotros nos pusimos de acuerdo con un primo y otros amigos e hicimos la jaula y la trampa para asegurarlo”, afirmó el campesino, “ le metimos un camuro (chivo) y se lo paseamos alrededor de donde él andaba y se metió”. Así capturaron al jaguar que hace meses se estaba devorando los animales de las fincas del corregimiento.

Pero lo más valioso de la historia de esta comunidad que a diferencia de otras respetó la vida de ese bestial carnívoro que por necesidad va de finca en finca buscando alimento porque la fragmentación de los bosques en el Magdalena Medio que ha dado paso a la agricultura y a la ganadería extensiva y la competencia entre humanos y fieras por el mismo alimento, ha dejado sin comida a muchos animales como éste, es el respeto por la existencia de una especie protegida y amenazada en Colombia.

Sin entender las afugias que estos grandes felinos viven, Jorge explicó que no tuvieron la intensión de acabar con la vida del animal, “nunca pensamos en matarlo porque él al igual que nosotros tiene derecho a vivir y deseamos que ustedes se sientan agradecidos con nosotros” le dijo Alcocer Muñoz a funcionarios de la CAS.

Entre la algarabía de quienes nunca en su vida pensaron ver un jaguar tan cerca y del que sólo veían huellas de distintos tamaños, La CAS y la Policía recibió de la comunidad el animal que fue trasladado en Chalupa desde Vijagual, casco urbano de Puerto Wilches y de allí en camión hasta Sabana Torres donde lo recibió la Organización ambiental Cabildo Verde para servir como hogar de paso y valorar el ejemplar para su liberación a la vida silvestre.

A un paso de la Libertad

Pensar en devolver un gran felino amenazado a la vida silvestre después de haber sido capturado, es positivo en cualquier escenario, lo que nadie imaginó es que la estrechez de la jaula y el estrés de un animal salvaje como este, generaría un impacto tan alto y negativo que hoy según lo dijo en un comunicado la CAS, “el jaguar de Vijagual no podrá volver a hábitat hasta tanto no se le garantice una buena calidad de vida” y el felino esté totalmente rehabilitado.

Según la CAS, el jaguar fue recibido en estado de sedación y con múltiples heridas, razón por la cual fue convocado un equipo de 5 médicos veterinarios, un biólogo de la Universidad Industrial de Santander UIS y 5 estudiantes de Medicina Veterinaria de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) que actuaron como auxiliares del procedimiento para determinar el estado del animal.

“Un primer diagnóstico arrojó que la especie presenta laceraciones del paladar superior, fractura en la punta del colmillo superior derecho e inflamación en (patas y manos)” de acuerdo al comunicado de la CAS además, el médico veterinario Héctor Leonardo Reyes aseguró que: “hay signos de una posible lesión ósea a nivel de húmero derecho, razón por la cual se realizará asistencia de rayos X para comprobarlo y en dado caso estar listos para hacer una cirugía”.

Para José Fernando González Maya Director de PROCAT Colombia, “la CAS debe rehabilitar al animal para su pronta liberación, pero además es importante desarrollar un proceso de mitigación de conflicto con las comunidades”.

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