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Con el propósito de generar un equilibrio entre la productividad económica de diversas actividades, el bienestar social de las comunidades y la conservación de los ecosistemas, la Fundación Natura desarrolla el proyecto “REDD+ en el Corredor de Robles” en 122 fincas de los municipios de Duitama en Boyacá, Charalá, Coromoro y Encino en Santander.

Este proyecto traza corredores de conectividad biológica con cercas vivas que a su vez son protegidas por aislamientos eléctricos alimentados a través de paneles solares.

Reducir la deforestación, en estos 122 predios, en los que se ha establecido este proyecto como estrategia de conservación que permite la productividad a largo plazo y el bienestar y seguridad a las comunidades a través de medidas adaptativas al cambio climático, se ha convertido en una alternativa adoptada voluntariamente por sus propietarios.

La incorporación de acciones tendientes a la restauración de ecosistemas asociados a los sistemas productivos ganaderos de la región se consolida a través de la firma de acuerdos a 10 años entre los propietarios de los predios y la Fundación Natura.

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El modelo integral incluye la protección voluntaria de los bosques de Roble, el aislamiento de rondas hídricas y de nacimientos de agua, así como la división de potreros con árboles plantados en líneas de cercas vivas, el establecimiento de bosques multipropósito, bancos de forraje y el mejoramiento de praderas. Estas acciones proporcionan las bases para dinamizar un modelo de conservación sostenible que a su vez permite mejorar las condiciones de productividad y adaptación al cambio climático.

Adicionalmente, 20 de los 122 predios acceden a energía eléctrica gracias a las plantas solares instaladas con el propósito de proteger las cercas vivas.

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