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La posibilidad del desarrollo del fenómeno La Niña, es cada vez mayor, según el último informe de La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos, NOAA, por sus siglas en Inglés, que asegura que la probabilidad de ocurrencia es de un 75%.

El anunció de la NOAA reportó la retirada de El Niño y el inicio de un tiempo neutral que le permitirá a los países que se ven afectados por el fenómeno, prepararse para dos escenarios diferentes, lluvias en un hemisferio y tiempo seco en otro.

Sin embargo y a pesar de que Colombia afronta la temporada normal de lluvia para esta época, las cifras dejan ver que el país aún no está preparado para afrontar el fenómeno.

¿Qué pasa con la Niña?

Según el más reciente reporte publicado por la NOAA, el Océano Pacífico se enfría, generando una posibilidad cada vez mayor para la formación del fenómeno para finales de 2016 y principios de 2017.

“El Niño se disipó y las condiciones neutrales retornaron durante el pasado mes de mayo como lo indicó la expansión de las temperaturas en la superficie cerca o por debajo del promedio a través del Océano Pacífico ecuatorial” afirmó la Agencia en su reporte.

Y es que La Niña es un fenómeno de variabilidad climática que se ha presentado en el planeta durante miles de años pero que se ha visto acentuado por el calentamiento de la atmósfera según afirman algunos expertos.

La declaratoria de un fenómeno como La Niña, se evidencia cuando se presenta una anomalía negativa en la temperatura, es decir, cuando se mantiene la temperatura 0.5°C por debajo de la media histórica, durante cinco meses consecutivos, en ese momento, las agencias internacionales informan que se puede dar por sentado que el fenómeno, llegó.

No en todos los países de Suramérica, La Niña tiene las mismas implicaciones, en Colombia se manifiesta con el incremento de lluvias intensas en gran parte del territorio nacional, principalmente en las regiones andina y caribe pero en países como Perú en sus zonas costeras y Ecuador y Chile las condiciones son secas.

Y aunque la NOAA y otras agencias están favoreciendo con sus pronósticos una Niña de débil a moderada intensidad, Colombia afronta su temporada normal de lluvias con 428 eventos a la fecha y 10 mil 347 familias afectadas en todo el país según la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, lo que preocupa a diversos sectores con una eventual llegada de La Niña.

El balance entregado por la Sala de Crisis Nacional de la UNGRD es de 175 inundaciones, 113 deslizamientos, 102 vendavales, 23 crecientes súbitas, 5 tormentas eléctricas, 5 avalanchas, 3 avenidas torrenciales y 2 granizadas aun sin la llegada del fenómeno.

Uno de los temores más grandes es que se presente en el país una nueva tragedia en el Canal del Dique, que ha registrado un aumento en el nivel de las aguas y altos niveles de erosión en los taludes por lo que el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, oficializó a finales de mayo el establecimiento de una sala de monitoreo del canal, con sede en el municipio de Santa Lucía en el que deberá permanecer personal necesario para hacer monitoreo las 24 horas del día.

Sin embargo, sólo hasta ahora se realizarán las obras prioritarias de protección de orilla en el sector de la Plaza Son de Negros en el municipio de Santa Lucia y se proyecta que estarán listas en las primeras semanas de octubre, momento para el que llegarán la segunda temporada de lluvias en el país y se sabrá si la presencia de la Niña es un hecho.

Según el Gerente del Fondo Adaptación Iván Fernando Mustafá Durán, “Este es un tramo de 300 metros que la comunidad ha solicitado con urgencia y nuestro compromiso es atenderlo de manera inmediata, pero la idea es que desarrollemos obras de protección en los 1.400 metros de toda la orilla del municipio, para lo cual ya garantizamos los recursos”, aseguró el gerente.

Para resolver el problema de erosión presentado en Santa Lucía el Fondo abrirá esta semana el proceso de invitación cerrada (un trámite más expedito que el de la contratación pública), lo que permitirá comenzar obras en la segunda quincena de junio.

Adicionalmente, la entidad tiene en ejecución las obras de realce y reforzamiento del dique que protegerán al municipio del riesgo de inundación en dos frentes: el tramo Calamar – Santa Lucía y su centro poblado. Estas construcciones están diseñadas para adaptar a los municipios al cambio climático según lo afirma El Fondo Adaptación.

La gran preocupación que asalta a miembros de la comunidad es como después de casi seis años de una tragedia que le dejo al país pérdidas por más de 11 billones de pesos, no se tomaron las medidas a tiempo y sin la llegada de la Niña, la temporada de lluvias los tiene en vilo y con el temor de una nueva tragedia.

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