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El nuevo ministro de ambiente en Colombia entra con grandes retos por delante, no sólo está el plano político, en lo que Lozano Picón es un neófito, pues nunca ha repartido mermelada, o en gritar dos vivas a cada partido para que le dejen hacer su trabajo, como geólogo se ha dedicado al estudio de las temáticas ambientales y sociales en Colombia. El reto es grande, la deforestación, el licenciamiento ambiental, las amenazas a las áreas protegidas, el ordenamiento del territorio, la gestión integral del agua, el cambio climático y por si fuera poco, el hecho de estar dirigiendo un ministerio que nunca en toda su historia ha tenido un presupuesto decente para las necesidades que tiene la cartera del país más biodiverso del mundo.

“La constitución nos hará libres y yo en mi escritorio y en mi mesa de noche tengo mi biblia y mi constitución. Eso es lo que he hecho en todas partes, en la Andi, en El Espectador con la campaña Bibo, es sencillo, la constitución dice que tenemos derecho a un ambiente sano, la ley 99 de 1993 dice que tenemos que ser responsables con el medio ambiente y que debemos ser garantes y orientadores del desarrollo económico. Al parecer se nos olvidaron esas cosas y a recordar eso, es a lo que he venido”, dice Lozano en entrevista exclusiva para Natural Press.

Lozano siempre ha disfrutado su trabajo en las entidades del Estado y considera que un funcionario, como diría el recordado Jaime Garzón, “es para que le funcione al público”, no para que el público le rinda grandes venias y honores. Es por esto que el nuevo ministro de ambiente fue el más sorprendido con su nombramiento al frente de la cartera con la más alta responsabilidad en el país y el más exiguo presupuesto.

“Me gusta el servicio público, pero muchas veces me cuestioné si valdría la pena seguir, a mí me invitaban a hacer parte de las diferentes campañas y yo me negaba, en parte porque estaba feliz en la universidad, le dictaba clases a cuatro grupos diferentes, tres en el Externado, uno en los Andes; estaba en la Andi con toda la satisfacción de estar sirviendo de la mejor manera para contribuir con la sostenibilidad de cada sector, disfrutaba escribiendo para El Colombiano y trabajar en la estrategia Bibo de El Espectador también me hacía feliz”, dice el Minambiente.

Pero ¿cómo un catedrático, un exdirector del IDEAM, un convencido de la necesidad de la protección y el ordenamiento ambiental llega a la Andi, la Asociación Nacional de Industriales, en donde se concentran grandes capitales que presumiblemente están interesados en hacerlos crecer a costa de lo que sea?, pues Lozano Picón responde que eso se debe a Brue MacMaster Rojas, un cartagenero economista de la universidad de los Andes que preside esta asociación de empresarios desde el 2013.

El geólogo narra como en un encuentro en Cartagena “me propuso crear el Centro Nacional del Agua en la Andi, yo me cuestioné mucho, nunca me imaginé algo así en la Andi con los gremios, no me extrañó por Bruce, pues él es muy consciente de la necesidad de cuidar el medio ambiente, pero me cuestionaba sobre qué tan bien fuera recibida mi llegada por parte de algunos gremios que ven en la protección ambiental un palo en la rueda. Pues el más sorprendido fui yo, la receptividad fue altísima, las empresas empezaron a fijarse más en el tema a preguntar desde lo más básico hasta lo más especializado”.

Después de retirarse de la dirección general del IDEAM, fueron un par de años al frente del Centro Nacional del Agua de la Andi y alrededor de cinco años en la coordinación de la campaña de educación ambiental más importante en Colombia, Bibo de El Espectador. Y en medio de la polarización que convierte a grandes amigos en innombrables enemigos, empieza la carrera por la presidencia de la República. Una de las campañas más agresivas que se ha visto en el país en toda su historia, acusaciones, alusiones ofensivas, sindicaciones de delitos y un sinnúmero de actos reprobables producidos por el fanatismo que considera verdades absolutas en sus convicciones.

“Cuando empieza la campaña, me llaman diversos candidatos, a todos les tenía que decir que no, yo estaba representando una marca que era la Andi, no era correcto que siendo el director del Centro Nacional del Agua de esa asociación, que agremia a más de 1.500 empresas, todas con diferente pensamiento, yo tomara partido por algún candidato de manera pública”.

Y agrega que “al señor Presidente no lo conocía, el día del encuentro Bibo con los candidatos presidenciales  me pidió mi número de teléfono y me lo volví a encontrar en el Congreso de la Andi, pero nunca hablamos, no me llamó finalmente. Faltando un mes para las elecciones, Rodrigo Suárez, asesor del entonces Candidato Duque, me incluyó en el equipo de trabajo en temáticas ambientales”.

Pero fue solo hasta pasadas las elecciones cuando el entonces Presidente electo, hoy Presidente de todos los colombianos, lo llamó. “Oiga Ricardo, ¿hablamos?”, fueron las palabras de Iván Duque en esa corta llamada. Se pusieron una cita y en aquella reunión, “la primera pregunta que me hizo fue: ‘¿usted quién es?’, yo se la respondí como pensé que debía hacerlo, le hable de mi trayectoria pero también de quién en realidad es Ricardo Lozano Picón y al finalizar, me ofreció hacer parte de su gabinete y aquí estoy”, narra el Ministro de Ambiente.

Pero ¿cómo es que un Presidente que aparentemente tiene tantos compromisos con los diferentes partidos políticos, empezando por el suyo, el Centro Democrático, se atrevió a nombrar un Ministro de Ambiente que no ha militado en ninguno de ellos?, Lozano lo contesta muy sincera y al mismo tiempo diplomáticamente, “El Presidente me dio total libertad de nombrar en los cargos a las personas más idóneas, pero también me dio la inmensa responsabilidad de unir a todos los sectores y ese va a ser mi propósito, es que el ministerio de ambiente no puede seguir andando de conflicto en conflicto, porque así tampoco se puede avanzar”.

Ricardo Lozano se define como un hombre bueno que detesta la violencia, “evito al máximo las confrontaciones, me gusta escuchar todos los puntos de vista y respeto cada uno de ellos así en ocasiones no esté de acuerdo con muchos, por eso es imperativo trabajar de la mano con las altas cortes, con el legislativo, con los entes de control, con las comunidades, con las fuerzas armadas, con los ambientalistas, con todos los sectores productivos del país y así poder avanzar hacia la protección de los recursos naturales y también hacia la sostenibilidad de la economía”.

Pero ningún ministro de ambiente en ningún país del mundo, menos en el país más biodiverso del mundo, puede hacer una labor en solitario, finalmente el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible es quien fija las políticas en materia ambiental, pero esas decisiones que afectan positiva o negativamente a toda la población, se deben tomar apoyadas siempre en información técnica y científica, por ello, el ministerio tiene adscritos cinco institutos de investigación, el Sinchi que se encarga de la Amazonia, el Humboldt, que es el instituto de investigaciones y recursos biológicos, el Invemar que atiende costas y mares del país, el IIAP, que es el instituto de investigaciones ambientales del Pacífico y finalmente el IDEAM, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Pero, ¿Quiénes acompañarán al Ministro desde los Institutos?

“Los institutos de Investigación en este instante no me preocupan, tienen gente idónea y están andando bien, la gran preocupación que tengo con los ellos es el presupuesto, yo fui director de uno de ellos y en ellos la pobreza es absoluta, nunca hay plata para la investigación y eso es necesario para poder tomar decisiones coherentes con el conocimiento”, afirma Lozano.

Y es que es claro y al tiempo vergonzoso, que el país con más número de especies en el planeta por metro cuadrado, 62.829, según el Global Biodiversity Information Facility, uno de los ‘Top 10’ productores de agua según Global Water Partnership y con una variedad de ecosistemas en un reducido espacio geográfico, llegando a 91 según cifras dadas a conocer por el mismo Ministerio, tenga unos Institutos de Investigación en donde el presupuesto es miserable, más aún cuando se sabe que son éstos los encargados de arrojar la información necesaria para tomar decisiones de país en lo social, en lo ambiental, en temas de salud, pero sobre todo en lo económico.

El único instituto acéfalo por el momento es el IDEAM, cuyo director Omar Franco Torres, decidió apartarse del cargo a finales de julio pasado. Sobre la elección de un nuevo director para el Instituto, “estoy buscando una persona con un perfil que represente a la ciencia y al conocimiento al mismo tiempo que sea probada su capacidad operativa”, manifiesta Lozano y al indagar por la dirección de Parques Nacionales Naturales y de la cuestionada entidad que otorga las licencias ambientales en el país, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, dice que será “el Presidente  quien designe viceministros y entidades adscritas”.

Frente a las críticas es implacable al responder con elegancia y sin dejarse encasillar o provocar. En días pasados, el senador del Polo Democrático alternativo, Jorge Enrique Robledo manifestó en plenaria del Senado de la República que “hay un nombramiento que es muy clásico para crear ilusiones en que el ambientalismo está representado y resulta que el Ministro del medio ambiente es nada menos que el ambientalismo de las mineras que están agremiadas en la Andi”. A lo que Lozano responde a Natural Press: “mi hoja de vida habla por sí sola, pero respeto la opinión de todas las personas y lo que piensan de mi. Profesionalmente nací en el Ministerio hace 25 años y el país me va a seguir conociendo, siempre he sido de una sola pieza, siempre he sido el mismo”.

“No me gustan las estigmatizaciones de las profesiones, la geología es el estudio de la tierra y el geólogo y su investigación sobre qué es lo que está pasando con los recursos naturales de la tierra y cuál es su dinámica para el equilibrio. Entonces ser geólogo es una de las cosas que más me ayuda a tomar decisiones, los geólogos no sólo se dedican a la extracción de los recursos naturales no renovables, también a la protección de los recursos renovables y eso es lo que hago yo”.

Frente al fracking, el polémico método de extracción de hidrocarburos no convencionales, Lozano dice que “la función del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible es orientar al desarrollo económico en los territorios para prevenir, mitigar, compensar y restaurar cualquier interés o aprovechamiento de los recursos naturales y obviamente evitar cualquier afectación en los ecosistemas, sus bienes y servicios, pero también afectaciones en la salud de las personas, esa es la función y todas sus políticas tienen que estar diseñadas y pensadas, e incluso redactadas basándose en la investigación, el conocimiento y los datos”.

Y a pesar que el ministerio de ambiente como lo explica el mismo Lozano, no tiene recursos para la investigación y el conocimiento, base fundamental de la institución,  afirma enfático: “voy a levantarme todos esos recursos, porque es la única manera en la que podemos decidir desde el Ministerio sobre este tipo de intereses,  incrementando los datos y la investigación para tomar las mejores decisiones sin poner en riesgo los ecosistemas y la salud de los colombianos”.

Del SINA, Sistema Nacional Ambiental, también hacen parte las Corporaciones Autónomas Regionales y las de Desarrollo Sostenible, muchas de ellas, casi todas, han sido gravemente cuestionadas no sólo por su gestión, también por la corrupción reinante en ellas, la politización y su inoperancia, evidentemente no hay dos que sean iguales, en 33 de ellas se puede encontrar de todo, unas expertas en temas de ingeniería para la protección ambiental, aquellas que dedicaron sus esfuerzos a fortalecer el conocimiento en recursos bióticos, otras en recursos abióticos, e incluso están las que nunca han demostrado para qué sirven y cuyos directores terminan presos o investigados por actos de corrupción.

Frente a estas entidades, los gobiernos pasados han procurado disolverlas, acabar con ellas y la gestión ambiental desde los territorios, cuando se indaga sobre este tema al encargado de dictar la política ambiental en Colombia, su respuesta es clara y tajante, “el Ministerio fija las políticas, eso es cierto, pero a mí me parece más importante que se ejecuten y que eso se haga de la mejor manera. Las políticas se diseñan desde acá y quienes las ejecutan son las CAR. El principio de autonomía es constitucional como organismos del índole nacional pero con la responsabilidad de implementar esas políticas desde sus diferentes jurisdicciones”.

Y agrega enfático, “nosotros necesitamos que las políticas que se diseñan desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, sea una tarea que también se haga con las corporaciones porque finalmente son ellas las que van a ejecutarlas en el territorio. Nos hemos dado cuenta que acá se diseñaban las políticas, pero que muchas de ellas  no saben qué son, ni cómo se implementan o sencillamente no responden a sus realidades. Por eso mi primera directriz sobre el tema, es convocar a las CAR frente a cualquier política que se esté pensando en fijar”.

¿Quiere decir esto, que por primera vez en la historia de ese Ministerio, las Corporaciones Autónomas y de Desarrollo Sostenible van a tener un ministro que trabajará articuladamente y de manera aliada con ellas?, “si, articuladamente en la ejecución e implementación de las políticas de forma participativa en su diseño. No voy a sacar ni decretos, ni resoluciones, ni normas, que no puedan ser implementadas”.

Aquaman es la apuesta de Iván Duque, el nuevo Presidente en Colombia y de él dependerá no sólo la política ambiental del país, también la articulación con los demás sectores, trasnversalizando el tema ambiental en todos ellos. Insistirá vehementemente en la destinación de mayores e importantes recursos para la investigación y el conocimiento que permitan la toma de decisiones acertadas para la protección de los recursos naturales y también el desarrollo económico de la nación y sus habitantes.

Pero más allá de políticas y su implementación, como geólogo especialista en medios de comunicación, tendrá una titánica labor de sensibilización y educación ambiental de los diferentes sectores en el país, las otras carteras del gobierno Duque y el legislativo.

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